La pantalla nuestra de cada día.

Todos los que vivimos inmersos en la sociedad tecnológica nos hemos visto alguna vez en la necesidad de comprar un ordenador nuevo. Abrumados, comenzamos a mirar ofertas de ordenadores y multitud de características. El ordenador que escojamos dependerá del uso que creamos que le vamos a a dar y de nuestras posibilidades económicas.

Puesto que todo el flujo de trabajo en diseño pasa por el uso de un ordenador, MAC o PC, nos esperan horas de trabajo delante de una pantalla de un ordenador y, por lo tanto, hoy dedicaré la entrada a este elemento básico del ordenador: el monitor.

Lo primero que debemos escoger es que tipo de pantalla queremos. Podemos elegir entre monitores CRT o LCD.

Los monitores suelen ser CRT en los ordenadores de sobremesa y pantallas LCD en los portátiles, aunque actualmente los monitores CRT están siendo sustituidos por los LCD, debido a que estos últimos son menos voluminosos y no emiten radiaciones magnéticas.

La tecnología CRT está basada en la iluminación de unos píxeles mediante un haz de electrones que va barriendo toda la pantalla. Mientras que en el caso de los LCD son unos cristales líquidos polarizados los que son iluminados desde atrás.

Una vez que nos hemos decantado por alguna de las dos opciones, deberemos tomar en consideración las siguientes características del monitor.

La frecuencia de refresco hace referencia al número de imágenes que es capaz de mostrar una pantalla por segundo. La frecuencia de refresco dependerá, en el caso de las pantallas CRT, de la velocidad de barrido del haz de electrones. Mientras que en los monitores LCD, depende de la velocidad con la que se abren y se cierran los cristales polarizados. La frecuencia de refresco se mide en hercios y los monitores actuales suelen tener una frecuencia de refresco de unos 70 Hz o superior.

Otro dato que debemos de tener en cuenta es el tamaño del monitor.

Existen dos maneras de medir el monitor: midiendo la diagonal de la pantalla y expresando su longitud en pulgadas, o bien midiendo su resolución, que es lo mismo que indicar el número de píxeles que contiene una pantalla de ordenador en téminos de anchura por altura.

Para el diseño gráfico lo ideal sería contar con una pantalla de al menos 20 pulgadas y una resolución de 1600 x 1200 píxeles.

Otras características a tener en cuenta a la hora de comprar un monitor son:

  • El tamaño de punto, que indica la distancia existente entre dos puntos del mismo color. Una distancia de 0,25 mm. o menos sería la adecuada para trabajar en diseño.
  •  La nitidez, el contraste y el brillo.
  • El ángulo de visión. Debemos saber que los LCD tienen el problema que el color y el brillo varía mucho dependiendo de la posición del usuario. Esto se puede solucionar optando por pantallas de gama media-alta.

Por último conviene recordar que la calidad de la imagen de un ordenador no depende exclusivamente de la pantalla, sino también de su tarjeta gráfica.

Más información sobre el tema en:

JOHANSSON, Kaj, LUNDBERG, Peter, RYBERG, Robert. Manual de producción gráfica : recetas. 2ª Ed. Barcelona : Gustavo Gili, 2011.

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